Influencia de las fases lunares en la Agricultura
Influencia de las fases lunares
en la fruticultura.
Dos son los criterios más
comunes que predominan cuando los campesinos hablan de la influencia de la luna
en los árboles frutales:
Después de los tres primeros dÃas
de la luna nueva hacia el cuarto creciente es que la luna influye más en el
desarrollo vegetativo de los árboles frutales, retardándoles la fructificación,
logrando su máxima expresión vegetativa en la luna llena.
Mientras que tres dÃas después de
la luna llena hacia el cuarto menguante estimula y favorece la producción de
frutos, retardando el desarrollo vegetativo de los árboles.
En
cuanto a los injertos y las podas, dado que tanto unos como otras representan un
traumatismo o una herida en las plantas, las opiniones son diferentes, ya que
mientras unos creen en la convivencia de realizarlos en la fase de la luna
menguante para evitar al máximo la pérdida de savia, otros consideran que los
efectos purificadores del plenilunio (luna llena) evitan infecciones y
favorecen la cicatrización. Sin embargo, señalamos que, en ese aspecto, influye
mucho la especie o variedad del frutal.
Cuando los árboles son pequeños y queremos que tengan un mayor desarrollo vegetativo, entonces se recomienda podarlos en plena luna nueva hasta los tres primeros dÃas de la creciente, y cuando son muy vigorosos y queremos frenar esta calidad para estimularlos a la fructificación, se recomienda podarlos en el plenilunio o luna llena, principalmente en el perÃodo intensivo aguas arriba
Cuando los árboles son pequeños y queremos que tengan un mayor desarrollo vegetativo, entonces se recomienda podarlos en plena luna nueva hasta los tres primeros dÃas de la creciente, y cuando son muy vigorosos y queremos frenar esta calidad para estimularlos a la fructificación, se recomienda podarlos en el plenilunio o luna llena, principalmente en el perÃodo intensivo aguas arriba
Las fases lunares en la fruticultura. |
Influencia de las fases lunares
sobre las tareas de acodar, injertar, podar y cortar madera.
Regularmente los campesinos
ejecutan las tareas de acodar, podar, injertar y cortar madera, ya sea para sus
propias construcciones o para usar como leña, durante las fases lunares a las
cuales se ajustan con mayores beneficios.
Acodos e injertos: Los
campesinos ejecutan los acodos aéreos y los injertos, en la mayorÃa de los
casos, entre creciente y el plenilunio, en el perÃodo de tres dÃas después de la
creciente y tres dÃas después de la luna llena, lo que da siete dÃas en los que
el Ãndice de pega de los injertos es mayor (perÃodo intensivo de aguas arriba)
Injertos y acodos |
Podas: La tares
de las podas y las limpiezas de los árboles enfermos la centralizan entre la
fase de luna menguante y la luna nueva, evitando pudriciones y obteniéndose una
rápida y mejor cicatrización. La plena luna nueva es considerada como la fase
donde todo se limpia, lo que equivale a la purga en la medicina. Todas estas
actividades no son ejecutadas entre luna creciente y luna llena (perÃodo
intensivo aguas arriba), porque la savia de las plantas o de los árboles está en
los brotes o en las partes más nuevas de las mismas; muchas plantas o árboles
pueden debilitarse y morir si no están bien nutridos y bien fortificados. En
compensación, esta fase lunar es la ideal para cosechar frutos en su estado más
jugoso, tales como papaya, piña, mango, mamey, caimo, zapote, guanábana,
limones, tomates, durazno, uva, carambola, ciruela, guayaba, lulo, melón,
sandÃa, mora, etc.
Para la realización de las podas de árboles nuevos, perÃodo de formación de copa y producción de estacas, se recomienda realizar estas actividades entre la luna nueva y la luna creciente, con la finalidad de estimular el rebrote vegetativo de los mismos; por otro lado, este perÃodo lunar es el más apropiado para el transplante de plantas de un lugar a otro, y es el espacio ideal para la poda de las raÃces de los árboles ornamentales tipo bonsái.
Finalmente, la poda de los rebrotes vegetativos, en el cultivo de la fresa, se debe realizar durante la influencia de la luna menguante, para evitar el debilitamiento del cultivo y la caÃda en la producción de frutos
Podas y limpiezas de árboles |
Cosecha de maderas: La mejor
época para el corte de las maderas para las construcciones de las instalaciones
del propio campesino está comprendida entre los dÃas de la luna menguante.
Paralela a esta actividad, muchos de los pueblos indÃgenas que aún sobreviven
en la floresta amazónica cortan o cosechan los bejucos y las hojas de las
palmas para la construcción de sus chozas o malocas en los dÃas de la luna
menguante. Sin embargo, hay otros pueblos en la misma región que limitan esta
actividad solamente a seis dÃas del ciclo lunar, los cuales comprenden los tres
últimos dÃas de la luna menguante y los tres primeros dÃas del novilunio o luna
nueva. Por otro lado, cuando se trata de cortar o cosechar madera para leña, y
dejarla secar para el fogón, la mejor luna para realizar esta actividad es el
primer cuarto creciente hacia los tres últimos dÃas de luna llena.
El
bambú, o la guada como se le conoce más popularmente en Colombia, también es un
cultivo de mucha utilidad y trayectoria en la construcción de viviendas y de
instalaciones en el medio rural. Para que la madera de esta gramÃnea aguante a
la intemperie y resista contra el apolillamiento, la tradición indica cortarla
en la fase de la luna menguante, principalmente en los tres últimos dÃas de
luna, prolongándose hasta los tres primeros dÃas de luna nueva. Este perÃodo de
seis dÃas corresponde exactamente al momento en el que las plantas tienen la más
baja concentración de savia circulando en las ramas o en la parte aérea del
vegetal, motivo por el cual es el más indicado para el corte de esta madera.
Otro hecho que se manifiesta inmediatamente de forma sincronizada con el fenómeno anterior es el surgimiento del rebrote del cultivo después del corte del guadual o bambusal, potencializado y activado por la recirculación nuevamente de la savia en todos los tejidos de las yemas y chusquines que salen del rizoma y se observan en forma de retoños o pequeñas plantas, fenómeno comandado gradual y dinámicamente por la fase lunar siguiente a la luna nueva, la luna creciente. Cuando todas las actividades del corte de las maderas se realizan fuera de esta época, ellas duran menos y resisten menos el ataque de los insectos.
Otro hecho que se manifiesta inmediatamente de forma sincronizada con el fenómeno anterior es el surgimiento del rebrote del cultivo después del corte del guadual o bambusal, potencializado y activado por la recirculación nuevamente de la savia en todos los tejidos de las yemas y chusquines que salen del rizoma y se observan en forma de retoños o pequeñas plantas, fenómeno comandado gradual y dinámicamente por la fase lunar siguiente a la luna nueva, la luna creciente. Cuando todas las actividades del corte de las maderas se realizan fuera de esta época, ellas duran menos y resisten menos el ataque de los insectos.
Algunas personas más
especializadas en el manejo de maderas finas para la construcción dividen la
cosecha de las maderas en dos etapas:
Primero, limitan el perÃodo del corte de las maderas a sólo las 48 horas después de los tres primeros dÃas de la luna menguante de preferencia en las horas de la madrugada en plena oscuridad, con ausencia total de cualquier reflejo de la luz nocturna de la luna hacia la tierra, realizan los cortes de los árboles, que son dejados en el lugar donde se cortaron, sin cumplir ninguna actividad complementaria de quitar ramas y deshoje.
Después de un nuevo perÃodo o ciclo sinódico en luna menguante, se procede a la segunda etapa del proceso, el cual consiste en quitar las ramas, deshojar y descortezar. Esta aparente complejidad para la cosecha de maderas finas esta asociada en el manejo de un mÃnimo de agua almacenada entre las fibras de la madera, porque de lo contrario las maderas fácilmente se rajarán y se retorcerán por la acción del calor que dilata los espacios porosos, que antes estaban llenos de agua
Primero, limitan el perÃodo del corte de las maderas a sólo las 48 horas después de los tres primeros dÃas de la luna menguante de preferencia en las horas de la madrugada en plena oscuridad, con ausencia total de cualquier reflejo de la luz nocturna de la luna hacia la tierra, realizan los cortes de los árboles, que son dejados en el lugar donde se cortaron, sin cumplir ninguna actividad complementaria de quitar ramas y deshoje.
Después de un nuevo perÃodo o ciclo sinódico en luna menguante, se procede a la segunda etapa del proceso, el cual consiste en quitar las ramas, deshojar y descortezar. Esta aparente complejidad para la cosecha de maderas finas esta asociada en el manejo de un mÃnimo de agua almacenada entre las fibras de la madera, porque de lo contrario las maderas fácilmente se rajarán y se retorcerán por la acción del calor que dilata los espacios porosos, que antes estaban llenos de agua
Sistema de propagación de la guada, reproducción asexual |
Debido a la falta de
paciencia y a la limitación del tiempo que muchas personas tienen para esperar
por las fases lunares y el número de dÃas que ofrecen los meses para el corte
de madera, algunas veces el corte de la madera o el de la guadua se realiza sin
considerar las fases lunares, porque se va a emplear en la construcción de
cocinas donde exclusivamente funcionen fogones de leña. Parece que el constante
flujo del humo, que a diario circula entre las maderas cortadas fuera de época,
es un buen inmunizante para protegerlas contra el ataque de las polillas
Cosecha de guada para la construcción |
El cultivo de la
Bactris gasipaes, el popular “chontaduro” (“cachipay”, “pejibaye”,
“pijuano”, “papunha”, son otros nombres por los que se le conoce en otras
latitudes), está muy difundido en los sistemas agroforestales tropicales, por el
valor nutritivo, tanto para los humanos como para los animales, de sus frutos y
cogollos, y por el valor como madera para construcción de su tronco. Esta
palma, al igual que otras especies, también se ve afectada por las fases
lunares.
Por ejemplo. Sus frutos son más sabrosos, más aceitosos y se cocinarán más rápidamente si son cosechados durante los cuatro primeros dÃas de la luna creciente y los tres primeros dÃas de la luna llena. El tronco de las palmas, si se va a utilizar para la construcción, debe ser cortado entre la menguante y los tres primeros dÃas de la luna nueva; sin embargo, si se va a utilizar para la fabricación de nasas para la pesca artesanal, debe ser cortado entre la luna creciente y la luna llena, para que resista la humedad a la que constantemente estará expuesto en esa actividad
Por ejemplo. Sus frutos son más sabrosos, más aceitosos y se cocinarán más rápidamente si son cosechados durante los cuatro primeros dÃas de la luna creciente y los tres primeros dÃas de la luna llena. El tronco de las palmas, si se va a utilizar para la construcción, debe ser cortado entre la menguante y los tres primeros dÃas de la luna nueva; sin embargo, si se va a utilizar para la fabricación de nasas para la pesca artesanal, debe ser cortado entre la luna creciente y la luna llena, para que resista la humedad a la que constantemente estará expuesto en esa actividad
Cosecha de maderas para leña y construcción |
La
producción de las plantaciones comerciales de caucho se incrementa también bajo
la influencia de la luna, pues si se sangra el árbol del caucho entre la luna
creciente y llena, las células laticÃferas que producen el látex (“jugo”, en
latÃn) liberarán una mayor cantidad de éste, debido al estÃmulo en el flujo de
presión que sufren los árboles en el lugar del corte.
Influencia de las fases lunares en el cultivo de la uva.
Para
obtener nuevas plantas y estacas de parras se recomienda realizar las labores
tres dÃas después del plenilunio hacia la luna menguante, pues los cortes hechos
en esa época conservarán mejor la madera. Por otro lado, la fase del plenilunio
hacia el cuarto menguante es contraria al crecimiento vegetativo, por lo tanto,
frena el desarrollo vegetativo de las yemas a favor de una buena unión del
injerto.El montaje del cultivo definitivo
de la parra o el transplante de la vid se debe hacer en cuarto creciente, para
obtener un mayor crecimiento vegetativo del nuevo cultivo. Generalmente la norma
para podar la parra es en menguante para asà obtener sarmientos de madera
gruesa, fuertes, y lograr excelentes racimos en la próxima cosecha. Cuando se
realizan las podas en luna creciente, los sarmientos se alargan mucho, su madera
no engruesa y las uvas resultan pequeñas en los racimos.Para la renovación de las
parras muy viejas se recomienda hacer una poda cada tres o cuatro años, después
de los tres primeros dÃas de luna nueva hacia cuarto creciente, para que
predomine la vegetación y la parra se reponga dentro de sus posibilidades;
paralelamente a esta actividad, se debe realizar biofertilizaciones foliares
para el fortalecimiento del cultivo. Las parras que se encuentran plantadas en
suelos de baja fertilidad se deben podar un año sà y otro no, en cuarto
creciente, para incrementar su vigor, actividad que por lo menos debe estar
acompañada de dos abonadas orgánicas y un par de biofertilizaciones foliares.
Finalmente, otro aspecto que se debe considerar en el manejo de la vid en relación con la luna, es la cosecha. Por ejemplo, cuando la vendimia está destinada al consumo de uva fresca para su mesa, la mejor fase lunar para su recolección es el perÃodo extensivo de aguas arriba, el cual está comprendido después de los tres primeros dÃas de la luna nueva, sumando unos 14 dÃas de cosecha; por otro lado, cuando la cosecha se destina a la producción de un buen vino y se requiera un buen contenido de azúcares, el mejor momento es el perÃodo intensivo de aguas abajo, con una duración de siete dÃas, los cuales se contabilizan después de los primeros tres dÃas del cuarto menguante hasta los primeros tres dÃas de la luna nueva. Por la experiencia de muchos productores, se cree que los vinos que se elaboran durante esta temporada son de mejor calidad y duran más, después de su proceso de maduración en las cantinas
Finalmente, otro aspecto que se debe considerar en el manejo de la vid en relación con la luna, es la cosecha. Por ejemplo, cuando la vendimia está destinada al consumo de uva fresca para su mesa, la mejor fase lunar para su recolección es el perÃodo extensivo de aguas arriba, el cual está comprendido después de los tres primeros dÃas de la luna nueva, sumando unos 14 dÃas de cosecha; por otro lado, cuando la cosecha se destina a la producción de un buen vino y se requiera un buen contenido de azúcares, el mejor momento es el perÃodo intensivo de aguas abajo, con una duración de siete dÃas, los cuales se contabilizan después de los primeros tres dÃas del cuarto menguante hasta los primeros tres dÃas de la luna nueva. Por la experiencia de muchos productores, se cree que los vinos que se elaboran durante esta temporada son de mejor calidad y duran más, después de su proceso de maduración en las cantinas
El cultivo de la uva |
Influencia de las fases lunares
en el cultivo de los cÃtricos.
La
producción de cÃtricos es una de las prácticas más comunes en muchos lugares de
la geografÃa del mundo. Es muy fácil encontrar el cualquier lugar,
principalmente en los patios de cualquier productor en América Latina, un árbol
de naranja, mandarina, toronja o limón, ya sea para la producción de frutas o
para uso medicinal.
Por la importancia económica que representan, tratamos algunas tareas especÃficas con este rubro, principalmente en sus relaciones con la luna.
Por la importancia económica que representan, tratamos algunas tareas especÃficas con este rubro, principalmente en sus relaciones con la luna.
Producción de semillas: La mejor época para la recolección de frutos destinados para la producción de semillas es la luna menguante, principalmente después de que los frutos hayan sido seleccionados y hayan logrado el mejor grado de maduración fisiológica
Cultivo de cÃtricos: semillas y germinación |
Producción de
planctones para el posterior embolsado: Está demostrado que cuando las
semillas de naranja o limón reciben un pre-tratamiento con una solución de hasta
un 5% con biofertilizante durante el perÃodo intensivo de aguas arriba de la
luna creciente, muestran un buen Ãndice de germinación y un mejor desarrollo,
comparadas con las que no recibieron el tratamiento
Cultivo de cÃtricos: embolsado e injertos |
Embolsado para el vivero: El
mejor perÃodo lunar para el transplante de los planctones para el embolsado
definitivo es después de los primeros tres dÃas de la luna nueva hacia la luna
creciente, momento ideal para la estimulación de un buen desarrollo vegetativo
en los viveros.
Injertos: El mejor perÃodo
lunar para desarrollar esta tarea en el cultivo de los cÃtricos es cuando la
luna se encuentra caminando desde la fase creciente hasta el plenilunio, perÃodo
intensivo de aguas arriba
Transplante definitivo: La
mejor época para el desarrollo de esta actividad está concentrada en el perÃodo
extensivo de aguas arriba, o sea, cuando la luna se encuentra saliendo del
novilunio hacia la luna llena pasando por la creciente. Si es posible escoger un
horario para ejecutar esta actividad, se recomienda las horas al final de las
tardes, para que las plantas sufran menos y aprovechen mejor la suavidad de la
luz lunar durante las próximas noches
Podas de formación: En el
caso que sea necesario realizar estas podas, se recomienda hacerlas en plena
luna nueva, para asà evitar un excesivo estÃmulo en el desarrollo vegetativo, y
como consecuencia obtener una exagerada producción de chupones y debilitamiento
del cultivo
Cultivo de cÃtricos: transplante y podas de formación. |
Podas de limpieza sanitaria: El mejor perÃodo lunar para la ejecución de
esta labor es el perÃodo intensivo de aguas abajo, o sea, después de los
primeros tres dÃas de la luna menguante hacia los primeros tres dÃas del
novilunio.
Cosecha de frutos: El mejor
momento para la cosecha de los frutos está delimitado por el perÃodo intensivo
de aguas arriba, donde los frutos serán más jugosos y vistosos, principalmente
por su consumo en fresco.
Sin embargo, cuando la producción está destinada a largos perÃodos de transporte y de espera para hacer consumidos, la cosecha se debe programar para después de la luna llena o a partir del perÃodo extensivo de aguas momentos en que los frutos resistirán más al maltrato del transporte y la deshidratación.
Sin embargo, cuando la producción está destinada a largos perÃodos de transporte y de espera para hacer consumidos, la cosecha se debe programar para después de la luna llena o a partir del perÃodo extensivo de aguas momentos en que los frutos resistirán más al maltrato del transporte y la deshidratación.
Trabajo de:
Jairo Restrepo Rivera
Ingeniero Agrónomo.
Fundación Juquira Candirú
Colombia-Brasil-México2005
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